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El contenido no es otra cosa que la forma y el modo en el que te comunicas con tus usuarios o clientes. El contenido es lo que te diferencia del resto de empresas que venden online en internet. Sea cual sea tu estrategia, el contenido será la base de la comunicación, atracción y conversión de tus clientes potenciales, y para conseguir esto, será necesario, no sólo que generes contenido, sino que tu contenido sea relevante y aporte valor a tus clientes y usuarios de tus redes sociales, web o blog.

“El mundo no necesita más contenido, necesita más contenido relevante”. Los buscadores como Google ya no premian el volumen o la cantidad de contenido, lo que realmente premian (o sea la manera en la que muestran tus productos) es un contenido relevante para las búsquedas de tus clientes y que ese contenido sea de calidad y original.

El primer paso a la hora de establecer una política de contenidos para tu marca o empresa es definir tus objetivos y metas como empresa y/o producto. Objetivos cualitativos y objetivos cuantitativos, tangibles e intangibles, empresariales y sociales. Establecer estos objetivos y definirlos, te ayuda a enfocarte mejor en el trabajo de contenido y el valor que quieres aportar, al igual que os hemos indicado en el plan estratégico.

El segundo paso es definir a tu público objetivo. Para definir a tu público, ten en cuenta los datos de palabras clave, datos demográficos y de clientes, a medida que determinas las estadísticas que te ayudarán a crear contenido que genere acción. Utiliza estos conocimientos para tratar los segmentos de tu audiencia como humanos, no personas. Estas son personas con desafíos y objetivos únicos, entonces, ¿cómo saber más sobre ellos te ayudará a crear contenido que responda preguntas y resuelva sus problemas?.

El tercer paso es planificar cómo crearás el contenido. Hasta ahora, hemos definido como el contenido ayudará a tu proyecto a avanzar. Hemos realizado toda la investigación y analizado los datos pertinentes para identificar quién es tu audiencia y cómo el contenido te ayudará a lograr tus objetivos (a la vez que ayuda a tu marca).

Ahora es el momento de planear para crear contenido de alta calidad a una cadencia regular. Comienza respondiendo estas dos preguntas:  ¿De qué vas a hablar?  y  ¿Quién va a crear el contenido? . Es importante saber de qué vas hablar. Parece sencillo, pero a veces no lo es. En este caso, el contenido del curso, habla sobre marketing y ventas online. Este es nuestro fuerte y a lo que nos dedicamos, y eso nos da autoridad para poder contar cosas y explicarlas. Si tuviéramos que hablar de recursos humanos o entrevistas de trabajo, tendríamos un problema, ya que no es nuestro terreno y nuestros clientes quedarían confundidos y mal informados seguramente.

En este sentido, es importante considerar los temas en los que tu marca desea participar, donde tiene derecho a una opinión que agregue valor al discurso.

Una vez que hayas definido los temas sobre los que crees que tu marca puede y debe proporcionar una perspectiva, podrás comenzar a crear una jerarquía organizacional de temas que puedan agruparse.

Ejemplo:

Para explicar mejor la tabla superior, voy a poner un ejemplo. Imaginemos que tenemos una tienda que vende productos alimenticios (un supermercado online). Podemos diferenciar nuestro contenido en dos grandes grupos, por un lado tener contenidos sobre nuestra tienda y los productos y por otro publicaciones que tengan que ver con la comunidad de seguidores. Dentro de este tipo de contenido, se pueden crear subtemas dividiendo mejor el tipo de publicaciones. Por ejemplo, dentro de la comunidad unos días se pueden hacer publicaciones acerca de los influencers en el sector (supongamos algún cocinero de renombre que hable sobre algún producto que tenemos en nuestra tienda), y otros días lo que hemos denominado “fans” haciendo referencia a nuestros clientes. Por último, en la parte inferior del gráfico, concretaremos el tipo de publicaciones que tienen que ver con cada uno de los subtemas. Las publicaciones que vamos a realizar dirigidas al tema de los influencers serán temas de inspiración como recetas hechas con nuestros productos. Las publicaciones que vayan dirigidas a nuestros clientes o fans, serán publicaciones sobre consejos culinarios.

A partir de esto, puedes crear pilares de contenido y subpilares. Ahora tienes temas clasificados en importancia y agrupados según su relevancia y relación entre sí. Entonces, ¿Cómo se verá el contenido que creas?. Considera los formatos que vas a publicar. Recopilar 10 temas de contenido con licencia, producir cuatro vídeos y escribir dos artículos originales, por ejemplo, requerirá considerables recursos. En tu documento de estrategia, comunica el valor de cada formato, así como los objetivos relativos de cómo y cuándo utilizarás cada formato. Tu estrategia de contenido debe mostrar la forma en que cada formato encajará en una estrategia en cascada que aborda un desafío de “gran roca” (es decir, un tema que es muy importante para su audiencia y esencial para su marca).

¿Quién va a crear el contenido?

Tus ideas editoriales son solo tan fuertes como los recursos asignados para ejecutarlas. Es imperativo analizar los roles y las responsabilidades, así como el proceso que se debe seguir para garantizar que todo esté pensado antes de publicar el contenido.

El cuarto paso es crear un contenido excelente. ¿Cómo se crea un contenido increíble?, Tienes los temas generales y las conversaciones que quieres tener, y sabes quién debe participar, pero ¿Cómo lo traduces en artículos reales y titulares, vídeos y SlideShares?

La mejor manera de comenzar es con una lluvia de ideas: trabaja como un gran editor y reúne a las personas más creativas que entienden a tus clientes, y proponles ideas principales. Cuando tengas una lista de titulares y formatos potenciales, alinéalos en su jerarquía de contenido organizado: ¿Puede esta idea ser una “gran piedra” que pueda dividirse en fragmentos más pequeños?.

Cuando crees ideas para vincular a temas y formatos, piensa en las pautas a las que deseas que se adhieran tus creadores. Esto significa seguir o crear pautas editoriales para estilo, tono, voz, citas y otros elementos clave que se relacionan con tu empresa. Si hay problemas legales o de cumplimiento de los que deseas que se mantengan alejados, asegúrate de resaltarlos. Además, considera crear una tarjeta de puntuación de contenido para asegurarte de que cada pieza que publiques cumple con tus estándares. Piensa en tus pautas editoriales como los ingredientes de un libro de cocina; deseas confiar en que tus escritores crearán la receta para contenido de marca una y otra vez, así que dales las herramientas para hacerlo con pautas integrales.

Cuando tengas todo lo anterior, empieza a incluirlos en un calendario editorial que te proporcionará un cronograma de cuándo el contenido saldrá a tu audiencia. En tu calendario, algunos elementos que podrías considerar para cada contenido podrían ser:

– Título del post/artículo

– Imágenes

– Pilar de contenido

– Etiquetas internas que asociarás con la pieza

– Formato

– Fuente (con licencia, original)

– Datos que usarás en tus métricas

 

El quinto paso consiste en distribuir tu contenido. Es esencial para tus clientes crear una estrategia de distribución de contenido que considere las fortalezas y debilidades relativas de los canales pagados, propios y ganados, porque incluso si tiene el mejor contenido del mundo, nadie lo encontrará si no tienes un plan de distribución fuerte en su lugar.

Crea planes iniciales para los mejores canales para tu contenido y los objetivos para cada uno.

Si usas medios pagados, asegúrate de proporcionar una explicación de dónde provendrá este presupuesto y por qué lo usarás para distribuir contenido de manera efectiva.

 

El sexto paso es medir y ajustar las métricas de tus resultados en función a los objetivos y previsiones. Tener un marco de medición te garantiza no sólo saber el cómo lo harás posible, sino que también te ayudará a saber quien deberá de involucrarse para llegar allí. Ahora ves el valor de un marco de medición. ¿Pero cómo construyes uno?, para construir tu marco de medición tendrás que tener en cuenta varios aspectos claves.

  1. Estrategia: La estrategia es la estrella del norte de nuestro marco de medición. Independientemente de que sea corta o larga, o de que tengamos uno o varios propósitos, la usaremos como referencia para todo el marco de medición.
  1. Objetivos: La empresas se crean para ganar, se crean con objetivos, y nuestro marco de medición tendrá como foco, al final del camino, a nuestros objetivos. Son una referencia, una guía que nos ayuda a llegar al destino. Los marcos de medición nos ayudan a reconocer el camino más corto o el más adecuado para llegar a esos objetivos.
  1. Alcance: Tenemos una estrategia, un contenido y un público objetivo. Tenemos que medir si ese contenido está llegando en tiempo y forma a las personas adecuadas y de qué manera están interactuando o recibiendo valor nuestros clientes.
  1. Conversiones: Llegar al cliente adecuado, con el mensaje adecuado y el producto adecuado, son las bases en el arte de convertir, de vender, y es el objetivo principal de todos nuestros esfuerzos de marketing de contenidos.

 

Nuestro marco de medición es muy básico, pero no por ello carente de autoridad y rigor suficiente como para ver las posibles desviaciones y tomar decisiones enfocadas a corregirlas.

Ahora ya tienes todas las claves para poder crear una buena estrategia de contenido. Recuerda que la decisión final siempre será tuya, por lo que si alguno de los pasos que te hemos recomendado te resulta inadecuado para tu modelo de negocio simplemente adáptalo. Tú mejor que nadie conoces tu modelo de negocio, pero desde Onbik queremos facilitarte el trabajo y ayudarte a crear un contenido excelente para tus clientes y así tengas la posibilidad de aportar valor a tu marca / empresa.