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Para poder diseñar una buena estrategia de envío, uno de los aspectos más fundamentales es tener claro cómo van a funcionar los gastos de envío dentro de tu empresa. Es por eso que queremos ofrecerte una visión general acerca de los tipos que hay para que puedas escoger el que mejor se adapte a tus necesidades.  

  • Gastos de envío gratis

Los gastos de envío gratuitos ayudan a racionalizar la compra de un producto online en lugar de comprarlo en una tienda física. Si los gastos de envío terminan siendo muy caros para un producto que podríamos comprarlo en un local, esa racionalización se esfuma y acabamos abandonando el carrito. Los costes inesperados es la razón número uno para no terminar la compra online.

Como puedes ver en el siguiente gráfico más de la mitad de usuarios que abandona la compra una vez añadido el producto al carrito es por un coste inesperado de gastos de envío.

Gracias a los gastos de envío gratuitos llamas la atención de tus compradores y facilitas el proceso de la venta. No todos los negocios se pueden adaptar a esta fórmula ya que tiene más sentido para productos poco pesados y con un margen de beneficio alto.

En cualquier caso, siempre puedes incluir en el precio del producto una parte de los gastos de envío y el usuario se siente cómodo comprando ya que no tiene que sumar los gastos de envío en el momento de pagar.

 

  • Gastos de envío gratis a partir de una cantidad

El 60% de los proyectos online recurren a esta fórmula ya que es la herramienta de marketing más efectiva para una tienda online. Cuando marcamos envíos gratis para compras superiores de «X», la mayoría de usuarios incorpora productos en el carrito para no tener que afrontar los gastos de envío.

Es una barrera psicológica donde el usuario es el único que tiene en su mano ahorrarse el coste y a los seres humanos nos gusta tener la opción de elegir nuestro destino.

 

  • Coste fijo

Esta opción es seguramente poco atractiva para ambas partes pero si marcas un precio razonable no será una barrera a la hora de la compra. Con esta fórmula cubrirás la totalidad y una parte de los gastos de transporte y tus compradores sabrán que van a pagar la misma cantidad independientemente de los productos que adquieran en tu tienda. Plantéate esta opción si tus productos no tienen un volumen o peso elevados, ya que si los gastos por un producto son altos y tus compradores añaden muchos artículos a su cesta te puede salir cara la jugada.

 

  • Coste por peso

Es una de la opciones más seguras para ti como vendedor y la más rechazada por los compradores. El usuario que compra online quiere saber en todo momento lo que va a pagar por el envío, sin sorpresas ni costes elevados que le hagan cambiar la decisión de comprar. El hecho de ofrecer unos costes de envío variables puede terminar en abandono del cliente. Sin embargo, hay muchos sectores donde el comprador sabe que los costes de envío pueden variar según el producto. Por ejemplo, una tienda de bicicletas. El usuario sabe perfectamente que no puede costar lo mismo un botellín de agua que una bicicleta de montaña y en estos casos la opción de coste por peso es necesaria.

 

  • Recogida en tienda

Si tienes un negocio físico debes de dar la opción de recoger el pedido en la tienda. Uno de los aspectos positivos para los compradores es la percepción de ahorro en gastos de envío aunque tenga que gastar dinero en transporte y tiempo pero dependerá de cada caso. Para ti tener un trato directo con el cliente es un vínculo que te ayuda a fidelizar a tus compradores, además tendrás opciones de generar ventas cruzadas.